¿CANSADO DE NO CUMPLIR TUS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO?

Este año conseguirás todo aquello que te propongas. Descubre cómo definir tus metas y conoce los tips necesarios para alcanzarlas.

No hay nadie que, con la llegada de enero, no se plantee unos propósitos para el nuevo año. Para unos, lo ideal sería adelgazar, para otros, comenzar a aprender un idioma…

Las ideas son muchas, sin embargo, los expertos señalan que abandonamos todos esos buenos propósitos casi antes de empezar. Según un estudio de la Universidad de Scranton, compilado por Statistic Brain, solo el 8% de las personas que hicieron sus propósitos de Año Nuevo pudieron cumplir sus objetivos… Mira la imagen de la izquierda, ¿te suena?

El propósito que tenemos este año en LG es distinto. Nuestro objetivo es ayudarte a lograr todos tus planes. ¿Te animas a intentarlo? ¡Sigue leyendo!

EMPECEMOS CON UN CAMBIO SENCILLO…

La RAE define la palabra propósito de dos maneras diferentes:

propósito

1. m. Ánimo o intención de hacer o de no hacer algo.

2. m. Objetivo que se pretende conseguir.

Como podemos ver, siempre habla de intención u objetivo, pero no nos explica cómo hacerlo

Lo primero que tenemos que intentar es sustituir la palabra “objetivo” por “meta”. Según el mismo diccionario, una meta es el fin al que se dirigen las acciones o deseos de alguien“.

Si sabemos a dónde nos dirigimos y conocemos el fin, ya hemos dado el primer paso. Veamos, ahora, cómo llegar hasta ellas.

LA ESTRATEGIA PARA PODER ALCANZAR NUESTRAS METAS

¿Has oído hablar de las metas SMART?

Es uno de los métodos más populares hoy en día, y no es más que una técnica que te ayudará a mantener la dirección que te propusiste inicialmente. Gracias a esta dinámica puedes estar seguro de establecer puntos de referencia alcanzables, que conducirán al éxito y a la consecución de la meta. 

S.M.A.R.T

  • S – ESPECÍFICA: Tus objetivos deben ser lo más específicos y detallados posibles. Tienes que entender y recordar fácilmente qué es lo que quieres conseguir y tratar de evitar objetivos poco concretos. En vez de “aprender un idioma”, intenta “sacar el B2 de Inglés”.
  • M – MEDIBLE: Haz que tu meta sea tangible. Encuentra una manera de medir el progreso. Por ejemplo: en lugar de “adelgazar”, un objetivo específico sería “adelgazar 4 kg”.
  • A – ALCANZABLE: Los objetivos tienen que ajustarse a la realidad de la situación, conociendo tus limitaciones y las de tu entorno. Por ejemplo, podemos proponernos correr una maratón pero, si no tenemos tiempo para entrenar de manera constante varios días a la semana, no lo lograremos. ¿Por qué no empezar con algo más sencillo adaptado a tu situación? ¿qué tal correr 5 ó 10 km?
  • R – RELEVANTE: Ese objetivo tiene que ser importante para ti. Es el motor que hará que te mantengas motivado. Lo importante es que tu objetivo tenga un “por qué”. Preguntarnos el “para qué” de algo nos ayuda a darnos cuenta de si se trata, o no, de un objetivo importante. Esto nos permitirá dar prioridad a aquellos que realmente lo son. Por ejemplo: Pasar tiempo con la familia es relevante para mí porque me une a ellos, me produce felicidad.
  • T – TEMPORAL: Es fundamental establecer una fecha límite para cumplir un objetivo. En el caso de las metas personales, al ser nosotros mismos quienes nos “controlamos”, solemos hacernos trampa, así que… ¡HAY QUE MANTENERSE FUERTE Y CONSTANTE!

Como ves, cumplir nuestras metas de año nuevo es mucho más fácil de lo que creías. Tan solo requiere un poco más de esfuerzo a la hora de plantearlas y, por supuesto, compromiso para cumplirlas. 

¿Conocías esta técnica? ¿Te vas a animar a ponerla en marcha? 

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